Que en la franja de Gaza, convertida en un macro campo de
concentración, millón y medio de personas, desgastadas desde hace
meses por el cerco al que han sido sometidas por Israel, están
convulsionadas por el hambre, la sed, la carencia de fluido
eléctrico y la imposibilidad de abastecimiento de los elementos más
esenciales para la subsistencia; trágicas circunstancias que se ven
agravadas por la llegada del frío invierno.
Que en la franja de Gaza, millón y medio de personas, desde hace
días, miran horrorizadas al cielo, esperando ver caer la muerte que
surge de las armas del sionismo asesino, en forma de bombas racimo,
bombas de fósforo y misiles de uranio empobrecido (todas ellas armas
internacionalmente prohibidas), lanzadas desde tierra, mar y aire,
cebándose Israel especialmente en la población civil (mezquitas,
escuelas, universidades, hospitales, hogares, etc.).
Que en partes del interior de dicho territorio, cuerpo a cuerpo y
casa a casa, la barbarie desatada por el terrorismo del estado
sionista tiñe las páginas de la historia con letras de sangre
derramada por la población civil palestina.
Que en el actual conflicto, el Estado agresor es Israel con el
incumplimiento sistemático de las diversas resoluciones de la ONU.
Que sólo el cinismo más exacerbado puede permitir permanecer silente
ante el profundo drama que vive en la actualidad el Pueblo
Palestino, sometido a un programa de limpieza étnica y de creación
de espacio vital por Israel a través de la acción que denominan
"Plomo derretido", eufemismo que esconde una operación cuyo
verdadero nombre debería ser "Exterminio genocida" al servicio del
delirio israelí de establecer los territorios de la Gran Sión, al
más viejo estilo nazi.
Que sólo la complicidad más complaciente y asesina puede posibilitar
que la representación de distintos gobiernos, y de la comunidad
internacional en general, entre ellos el Sr. Zapatero, llame a
Israel a la realización de una "respuesta proporcionada a la
provocación palestina". ¿Es acaso provocación que Palestina responda
al exterminio físico de su población y a la ocupación de su
territorio?
Que sólo el desprecio más absoluto por parte de la comunidad
internacional permite pretender ignorar al gobierno legítimo de Gaza,
Hamás, elegido democráticamente en unas elecciones para gobernar
dicho territorio, reduciéndolo a una facción de las organizaciones
palestinas.
Que la Unión Europea y los EE.UU pretenden la renuncia del Pueblo
Palestino y de sus representantes al derecho a la legítima
resistencia a la ocupación sionista de sus territorios.
Que ha sido Israel quien ha roto la tregua, manteniendo durante más
de dos años un bloqueo a los territorios de Gaza, siendo el
levantamiento de dicho bloqueo la contrapartida que el gobierno de
Israel debía cumplir a cambio de la tregua entre las partes. Que el
silencio cómplice de la mayoría de los gobiernos y la no adopción de
medidas urgentes, por parte de las Naciones Unidas, son armas
mortíferas contra el Pueblo Palestino.
Que las instituciones internacionales, condicionadas por el derecho
al veto en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, se
revelan como absolutamente ineficaces.
Que las tres horas de alto el fuego son una burla para el Pueblo
Palestino que lleva 15 días de asedio y bombardeos permanentes con
más de setecientos muertos y cerca de tres mil heridos.