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"El Grupo
Roque Aguayro, desde hace muchos años, defiende que el
gas, un combustible fósil, no es la solución a las
necesidades energéticas de Canarias, como nos lo
demuestran los informes más documentados y las
experiencias internacionales de diversa índole en torno a
las energías renovables.
El 99%
de los expertos mundiales coinciden en plantear un
escenario del cenit del petróleo y el gas para esta
década, cuando se llegue al pico de producción en que la
demanda supere a la oferta, y en la contaminación brutal
del CO2 y el metano que generan, verdaderos aceleradores
del calentamiento global y del cambio climático.
El Grupo
Roque Aguayro cree firmemente que la mayor revolución
energética pasa por la eficiencia y el ahorro energético,
con concienciación, formación, ayudas públicas, cambio de
modelo productivo..., y que no cabe más que la sustitución
de las energías de origen fósil por todas aquellas que nos
ofrece la Naturaleza de manera limpia, segura y en
abundancia.
Canarias
está rodeada de mar, los alisios nos mecen durante todo el
año, nuestras entrañas son volcánicas, tenemos el mayor
número de horas de insolación y por eso reunimos todas las
condiciones para producir energía solar térmica, solar
fotovoltaica, eólica, indumotriz (la que produce el
oleaje), térmica marina (la que se genera por las
diferencias de temperaturas entre las aguas superficiales
y profundas), mareomotriz (la derivada de las corrientes
marinas), geotérmica, biomasa (para la producción de
biocombustible y electricidad), hidráulica… Pero no se ha
hecho nada para conseguir eficiencia y ahorro y andamos a
la cola de la cola en la generación de energía limpia.
El Grupo
Roque Aguayro entiende que el modelo energético canario
debe sustentarse en infraestructuras pequeñas y flexibles,
que propicien generación cercana con menos pérdidas en el
transporte y que se adapten mejor a la recepción de las
renovables, con tecnología y medios suficientes para
facilitar la “gestión de la demanda” y para permitir
también la acumulación, uno de los argumentos de los
gasistas para oponerse a las renovables pues hasta hace
poco alegaban que esto no era posible en un sistema
aislado como el insular.
Existen
fórmulas para almacenar energía en cada una de las islas,
utilizando el hidrógeno, las baterías (Unelco, ahora, las
va a utilizar en distintos lugares de esta tierra) y las
centrales hidroeléctricas aprovechando las diferentes
alturas de nuestras presas, un viejo proyecto que el
Cabildo de Gran Canaria acaba de desempolvar para hacerlo
realidad.
Las
presas de Chira y Las Niñas, situadas a mayor altitud que
la presa de Soria, permitirían disponer de un salto de
agua con una altura máxima de 320 metros y una mínima de
270 metros, en función del nivel de agua de que dispongan.
Mientras las dos primeras tienen una capacidad individual
de 5,2 Hm3, la de Soria es de 32,8 Hm3, aunque hasta la
fecha no ha almacenado más de 12 Hm3. Este recurso
hidráulico nos serviría, y de qué manera, para almacenar
energía todo el año. El sistema es sumamente sencillo:
cuando nos sobre energía que no pueda soportar la red la
utilizamos elevando agua desde la presa de Soria, mediante
bombeo hasta las presas de Chira y Las Niñas, y, cuando
necesitemos la energía, bajaríamos el agua desde estas
últimas presas a la de Soria, produciendo energía con una
turbina que alimentaría a un generador eléctrico. Hasta
aquí todo correcto, estamos hablando de la producción de
un 30% de la demanda insular, pero es aquí donde está el
quid de la cuestión: ¿Qué energía eléctrica
almacenaríamos? Desde luego no puede ser la que le “sobre”
por la noche a Endesa -horas valle- para después producir
energía en los momentos de mayor consumo -horas punta-,
con lo que se alcanzaría una potencia máxima de 320 MW y
un “auténtico chollo” para la eléctrica.
El
Cabildo de Gran Canaria no debe caer en esa trampa. Desde
Roque Aguayro defendemos que la central hidroeléctrica
debe ir obligatoriamente ligada a la producción de
energías renovables. Debe ser condición sine qua non que
el concurso público que lleve a la construcción de esa
central hidroeléctrica exija llevar aparejada la
utilización simultánea de energías renovables, mediante la
instalación de un parque eólico de 500 MW, unos 170
aerogeneradores modernos de 3 MW, o bien un parque eólico
marino de 380 MW. Si a esta potencia le añadimos la que
nos permite el estatus eléctrico actual estaríamos
hablando de 700 MW eólicos en un sistema eléctrico que,
con el almacenamiento hidráulico, no tendría problemas de
estabilidad. Se trata por tanto de una utopía
absolutamente realizable. La producción eléctrica de estos
parques eólicos implicaría la obtención de alrededor del
70% de la energía eléctrica que consume Gran Canaria.
Desde
Roque Aguayro apostamos por una auténtica revolución
energética en Gran Canaria, pues hablamos, si sumamos la
implantación de las otras energías limpias citadas al
principio de este texto, de la creación de una potente
industria ligada a la investigación y a la producción de
energías renovables, con la consiguiente creación de un
importantísimo número de puestos de trabajo. Hablamos de
parques eólicos marinos como los que se construyen en
Noruega, Inglaterra (el mayor del mundo) o los de Bilbao,
Cádiz, Trafalgar… Hablamos de generación eléctrica
distribuida permitiendo energía solar en los hogares…
Por todo
ello, desde el Grupo Roque Aguayro proponemos hacer llegar
la presente moción al Gobierno de Canarias y al Cabildo de
Gran Canaria, solicitando a cada uno de ellos, en el
ámbito de sus competencias, las siguientes propuestas:
- Que
articulen la manera de romper toda una estructura de
intereses en torno a los combustibles fósiles y al
monopolio de la generación energética.
- Que
democraticen la producción de energías limpias
obviándose los concursos que hemos tenido hasta ahora y
que tanto van a hipotecar las arcas públicas.
- Que
eliminen la burocracia que gira en torno a la
implantación de las renovables y que no es sino un
instrumento para frenar o acelerar aquello que más
convenga a los que tienen la sartén por el mango…
Dependemos en un 97% del exterior para la generación de
energía en Canarias. La introducción del gas a través de
la construcción de plantas de regasificación para su
posterior combustión en plantas de ciclo combinado, con
la consiguiente amortización de costes durante al menos
25 años, frenaría de manera rotunda la incorporación de
energías limpias.
- Que se
ponga en marcha, cuanto antes, el proceso para la
construcción de una central hidroeléctrica en Gran
Canaria, con la inexcusable presencia de un parque
eólico asociado, tal y como se describe en el texto de
esta moción."
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