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Tenía la costumbre Pitágoras de recapitular cada
noche sobre todo aquello que durante el día había hecho, dicho u oído.
Y no es que la noche haya llegado para “Roque Aguayro”, pero creemos que
después de transcurridos veinte años, es momento de seguir el ejemplo del
filósofo y dedicar unas jornadas a reflexionar sobre lo que hemos pensado,
dicho, hecho u oído.
Esta privilegiada atalaya que nos proporciona las dos décadas de historia
vividas en primera línea, siempre en vanguardia, nos permite pergeñar esta
modesta AUTOBIOGRAFÍA . Una sucinta biografía de lo que ha supuesto la
presencia del COLECTIVO “ROQUE AGUAYRO” en la vida social del MUNICIPIO DE
AGÜIMES.
Este relato persigue dos objetivos. Por un lado queremos ofrecer a todos los agüimenses
una visión retrospectiva y más o menos pormenorizada de los últimos
veinte años y, por otra, dar a conocer una labor que consideramos positiva y
digna de figurar en las mejores páginas de la Historia de Agüimes.
Vamos a hablar de nosotros mismos, sin altanería ni arrogancia, pues no
queremos parecer prepotentes o soberbios. Pero ello no significa predisposición
a silenciar las muchas virtudes de este colectivo. Hemos sido capaces de
transformar la geografía urbana y social de este pueblo, y esto, entendemos, es
motivo de sano orgullo. Vamos, pues, a contar nuestra verdad. Una verdad simple
y tangible que está refrendada por hechos y obras.
No obstante el legítimo orgullo que sentimos por ser quienes somos, este
discurso irá revestido de un tono apacible y templado. Seremos respetuosos con
ideas y personas, aún cuando denunciamos ciertas
actitudes e individuos que han empeñado vida y hacienda por apartarnos de la
escena política. Denunciamos a esos tramposos que han usado subterfugios bajos,
miserables e indignos para aniquilarnos, sin que, obviamente, y para bien de
todos, lo hayan conseguido.
Después de veinte años, el tiempo, ese juez inapelable que da y quita razones
-al margen de apasionamientos coyunturales- nos permite ubicar a cada cual en su
sitio. Y acaso, esa visión global del andar de Agüimes durante los últimos años
nos confiera autoridad suficiente para convertirnos en jurado capaz de disculpar
la ligereza de algunos y, lamentándolo sinceramente, sentir desprecio y/o lástima
por la incoherencia y mala fe de otros.
No ha sido el nuestro un camino de rosas, especialmente en la primera
legislatura. Los intereses de ciertos potentados, la villanía de ciertas mentes
retrógradas y las actitudes caciquiles de no pocos, nos acosaron hasta límites
insospechados. Y es, tal vez, en el fragor de esta lucha constante por la
supervivencia, por desembarazarnos de esa persecución férrea que atenazaba
nuestras obras, donde se fraguó nuestra personalidad como colectivo. Paradójicamente,
las múltiples agresiones externas favorecieron nuestra cohesión interna y
aceleraron nuestro proceso madurativo. Nos hicimos expertos muy pronto y por
ello hemos sido expertos por más tiempo. La cooperación, la franqueza y la
lealtad al colectivo; la concordancia en objetivos y procedimientos que muchos aún
buscan afanosamente, nosotros lo conseguimos siendo aún muy jóvenes. Esta
experiencia nos ha permitido alcanzar metas altas con esfuerzos dosificados. Nos
ha permitido atender a todos los desafíos de las tareas municipales con probada
eficacia.
Tal vez sea el Agüimes de hoy uno de esos municipios en los que sus habitantes
tienen motivos para estar orgullosos del tiempo que les ha tocado vivir. Los
cambios experimentados en este gran pueblo, dada su envidiable calidad de vida,
lo convierten en uno de los más apetecibles de la isla para residir.
La HONRADEZ, la PREPARACIÓN y el TRABAJO de unos hombres y mujeres de primera línea
son nuestro aval. Son unos principios simples y concisos que han guiado nuestros
pasos durante dos décadas. Nuestros aciertos están a la vista. La conciencia
de una gestión bien encaminada y de una acción eficaz nos proporcionan un
noble orgullo del que nos jactamos sin disimulo.
Estamos convencidos de haberlo hecho bien. Y esta calificación no nos la
otorganos de forma gratuita. Es la calificación obtenida ante el tribunal de
vecinos y vecinas de este Agüimes, que legislatura tras legislatura, han
renovado su lealtad hacia nosotros. Lealtad que el COLECTIVO “ROQUE AGUAYRO”
no ha defraudado.
Todo esto nos obliga a pensar en nuestro proyecto político-social como algo
duradero. Nos preparamos para continuar luchando por la paz, la libertad y el
progreso de nuestros vecinos y vecinas.
Agüimes,
Diciembre 1.998
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