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Antonio Morales Méndez (*)
El pasado 25 de enero, el Ayuntamiento de la Villa de Agüimes, a
través de una moción de su grupo de gobierno, Roque Aguayro, aprobó
en sesión plenaria demandar del ministerio de Fomento la revisión
del Plan Director del Aeropuerto de Gran Canaria. Esa era la
reivindicación municipal y ese fue el acuerdo que ha sido
tergiversado desde algunos medios de comunicación, obviando el
fundamento de lo que realmente exigíamos para sustituirlo por la
idea fuerza de que lo que defendíamos era la paralización del
proyecto de construcción de una tercera pista en Gando. Este texto
que ahora lee pretende situar el acuerdo municipal y el debate en su
verdadera dimensión.
El Plan Director
del Aeropuerto fue aprobado en 2001 con el objeto de “proceder a la
delimitación de una zona de servicio, incluyendo los espacios que
garanticen su ampliación y desarrollo de acuerdo con criterios de
planificación fundados en objetivos estratégicos y previsiones de
tráfico que llega hasta 2015”. En el transcurso de estos años se
ponían en marcha los planes generales de Telde, Ingenio y Agüimes,
supeditados a los informes vinculantes de la Dirección General de
Aviación Civil que se basan en un desarrollo previsible del
aeropuerto grancanario y en una propuesta de servidumbres
aeronáuticas sustentadas en supuestos y simulaciones que nunca han
sido publicadas.
En el caso del
municipio de Agüimes, tras años de espera por los informes de Madrid
y tal y como establece la legislación vigente, se presentó en
septiembre de 2008 un Estudio Alternativo de Seguridad Aeronáutica
sobre el que Aviación Civil tendría que pronunciarse en dos meses.
Pues bien, llevamos esperando ya casi año y medio sin recibir
respuesta alguna, a pesar de que llamamos una y otra vez a los
responsables de ese ente y a día de hoy nos filtran que aunque el
informe que emite AENA es favorable, el ministerio pone objeciones
con el único fin de frenar nuestro planeamiento sine die.
Desde 2001 por
tanto, la realización de más del 80% de los proyectos de desarrollo
de esta parte del corredor del sureste se encuentra absolutamente
paralizada. Desde hace ocho años es imposible, en el espacio
comprendido entre Montaña de los Vélez (límite de Agüimes con
Carrizal), el Cruce de de Arinaga, una parte del Polígono industrial
y una zona del casco del municipio, poner en marcha parques eólicos
o fotovoltaicos; parques tecnológicos; nuevos desarrollos urbanos;
construcción de colegios y centros sanitarios y hasta la instalación
de antenas para telefonía o de recepción de señales de televisión.
Además, la previsión de que se emplacen dos radiobalizas en el suelo
urbano consolidado del Polígono de Arinaga impide, desde hace
tiempo, el establecimiento de nuevas industrias en los solares no
edificados y condiciona el futuro de muchas empresas en plena
actividad con la consiguiente pérdida de valor. Es mas, en estos
momentos se pretende incorporar un nuevo elemento que haría inviable
la instalación de un aerogenerador en un radio de treinta
kilómetros, lo que significaría, de hecho, confirmar la
imposibilidad de que esta isla pudiera contar con energía eólica.
Pero esto no
sucede solamente con Agüimes. También el Cabildo tiene ocho planes
territoriales, que se derivan del Plan Insular, paralizados por las
supuestas servidumbres aeronáuticas. Y no son unos planes
cualquiera. Estamos hablando de los planes referidos a las
actividades económicas de la isla; a la ordenación de
infraestructuras de producción eólica; de las infraestructuras de
hidrocarburos; de los corredores de transporte de energía
eléctrica; de la regeneración y estructuración del sistema de
asentamiento de la plataforma litoral del este; del corredor y el
territorio costero de Telde; de las infraestructuras de
telecomunicaciones y del transporte público con infraestructura
propia y modo guiado entre Las Palmas de Gran Canaria y Maspalomas.
Casi nada.
Todo paralizado. Desde la más absoluta de las prepotencias y el
desprecio por parte del Gobierno central para con sus ciudadanos y
sus instituciones. Paralizado el desarrollo del corredor este de
Gran Canaria. Paralizado el planeamiento insular. Paralizadas las
esperanzas de las familias que se vieron obligadas a tener que dejar
sus actuales viviendas y que ven relegadas sus aspiraciones de
realojamiento años tras año.
El artículo 7.1
del Real Decreto 2591/ 1998, de 4 de diciembre, que desarrolla el
régimen jurídico de los planes directores de los aeropuertos,
establece que estos “se revisarán siempre que las necesidades exijan
introducir modificaciones de carácter sustancial en su contenido y
deberán actualizarse cada ocho años”. Y eso es lo que estamos
pidiendo. Nada más y nada menos que eso. Que el Ejecutivo español
cumpla con las leyes, con su obligación de colaborar con el resto de
las administraciones…Que el Plan se revise y se establezca un marco
de trabajo en el que todas las partes, de manera consensuada, puedan
seguir llevando a término las distintas propuestas de desarrollo en
el ámbito local, comarcal o insular.
Pero hete aquí
que, no sé si por ignorancia, por auténtico desconocimiento de lo
que se cuece en esta isla o por montar un numerito mediático, el
debate lo hacen girar de repente en torno a si la tercera pista es
necesaria o no. Y ahí entra al trapo todo el mundo. Entra Román
Rodríguez, entra José Miguel Pérez y hasta algunos ediles se apuntan
a portavoces de una Aviación Civil, que permanece atorrada,
arrogante y despreciativa, anunciando que el Plan está a punto de
empezar a revisarse. De todas formas, ojalá sea así. Que se revise
el plan y las formas. Lo triste de todo esto es que, por diferentes
razones, existe una evidente incapacidad y una dejación de la
obligación de dar un golpe sobre la mesa y plantar cara de manera
contundente para defender los intereses de aquellos por los que
fueron elegidos. ¿Acaso tenemos que aceptar porque sí este
sometimiento como si estuviéramos gobernados por dictadorzuelos? ¿Es
que callarse y agachar la cabeza es lo más adecuado o no es acaso el
principal síntoma de una sociedad sumisa?.
Pues bien, por
decir esto, nada más que esto, algunos han querido lincharnos. Que
si vamos ¡contra el desarrollo de Gran Canaria!; que si nos oponemos
a todo; que si miramos sólo para Agüimes…Como si no fuera de lo más
legítimo denunciar arbitrariedades e intercambiar ideas.
Con respecto a la
ampliación del Aeropuerto y su tercera pista, permítanme una pequeña
reflexión. En primer lugar quiero afirmar con rotundidad que la
ampliación y dignificación de las terminales de pasajeros y el
Parque Aeroportuario me parecen determinantes para el desarrollo de
esta isla. Ahora bien, con respecto a la nueva pista, ni siquiera la
propia Aviación Civil lo tiene claro. De hecho no cuenta con
financiación alguna en los presupuestos estatales para su ejecución;
de hecho no les sentó bien a sus técnicos su imposición por Álvarez
Cascos. El propio Plan Director reconoce que se construirá sólo
cuando sea estrictamente necesario, en la última fase del Plan y
cuando se considere agotado el campo de vuelo que en estos momentos
tiene una capacidad para 53 operaciones y, de momento, sólo alcanza
en épocas punta alrededor de cuarenta. Igualmente tampoco se han
cumplido ninguna de las expectativas de crecimiento del número de
pasajeros desde el 2002 hasta aquí, ni siquiera en la mejor etapa de
bonanza económica. A lo mejor por eso muchos de los que han salido a
la palestra defendiéndola con ahínco, a mi, en privado, me han
insistido en su inutilidad
Es un ejemplo
manido, pero el aeropuerto de Gatwick, uno de los hub más
importantes del mundo, tiene una sola pista operativa y recibe una
media de 35 millones de pasajeros, más que los ocho aeropuertos
canarios juntos, y 48 operaciones por hora. Si se cubrieran las
expectativas de alcanzar los 17 millones de pasajeros en Gando en
2015 no sé que sería de esta isla nuestra. Y en cuanto al hub
–perdónenme la cursilería cuando se le puede llamar nudo de
distribución o de conectividad- déjenme expresar una duda. Hoy día
el tráfico entre EEUU y África Occidental está pasando por Sal,
Dakar y Lagos entre otros y nosotros, que sólo disponíamos de un
vuelo directo con USA, que hacía Air Europa desde Tenerife hasta
Miami, ya lo hemos perdido.
A veces, y no
digo que este sea el caso, cuando no tenemos nada que ofrecer para
transformar la realidad, se nos llena la boca de proyectos
grandilocuentes y estratégicos que no son más que humo. O la tinta
del calamar. Pero ese, insisto, no es el debate. Quiero, exijo, que
el Gobierno del Estado cumpla con la Ley y despeje la paralización
cautelar y los obstáculos calculados que impone al desarrollo de una
parte importante de Gran Canaria.
(*) Antonio Morales es Alcalde de Agüimes.
Imagen:
Pistas de Gando
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